Su abuela, doña Elena, lo miró por encima de sus gafas.
—Basta —murmuró, levantándose del sillón con determinación. como se pone el aire acondicionado en frio
Desde ese verano, Martín no solo supo poner el aire en frío. También aprendió que hasta las cosas más simples tienen un pequeño símbolo helado que espera a ser encontrado. ❄️ Si necesitas la historia más larga, con personajes o un giro diferente, solo dímelo. Su abuela, doña Elena, lo miró por encima de sus gafas
—Lo pones a 24 grados, no a 16. Porque si no, al otro día amaneces con la cara torcida y reclamándole a Dios por haberte dado un resfriado en plena ola de calor. con personajes o un giro diferente
—¿Otra vez con el aire, hijo? Pareces un mono frente a una máquina de escribir.